Todo lo que
necesita nuestro organismo para vivir es absorbido
mediante nuestros pulmones, sistema digestivo
y nuestra piel. Poseer un sistema digestivo
resistente es esencial para sentirse bien y
para extraer sin descanso el combustible y los
nutrientes procedentes de los alimentos que
comemos.
Si ingerimos comida de mala
calidad, también ingerimos una gran cantidad
de substancias perjudiciales: la comida basura,
líquidos inadecuados y de escasa calidad,
etc. La contaminación, el estrés
y el alcohol también afectan el desempeño
eficaz del sistema digestivo.
Si el sistema digestivo no
funciona en forma adecuada, el resto del cuerpo
sufre, ya que casi todos los nutrientes que
necesitamos se obtienen de los alimentos y bebidas
que ingerimos. Algunos de los factores que afectan
las funciones digestivas son:
• Ingerir alimentos de
escasa calidad, con carencia de frutas y verduras
frescas, y exceso de azúcares y grasas
saturadas.
• Comer en estado de estrés, nerviosismo,
enfado.
• Hacer comidas irregulares o saltear las
comidas.
• Comer en exceso y acostarse inmediatamente.
• Masticar poco los alimentos o comer demasiado
deprisa.
• No ingerir fibra dietaria.
• Falta de bacterias "buenas"
en el intestino (Flora intestinal).
• Falta de enzimas digestivas.
Por lo tanto, tu bienestar
depende de lo que comes, cuándo lo comes,
cómo lo comes, de la ingesta de líquidos
y de la forma en que se absorben los alimentos.
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